Duermete mi niño,
descansa tus ojos de cielo
arrebata en la cama tus sueños
para que mañana tengas por muerto
el canto, la poesía y melodías
que hoy agolpan tus ansias,
borra en tu noche la amargura
y abandona esa artistica espesura.
Cuelga tu guitarra mi niño
y duerme en el eterno oscuro,
que te pudo brindar
con esta dorada daga
de pastillas, sin respirar
el ápice de aire que irrita
los pulmones inertes
de este ser sin presente.
Ahoga en tus cuerdas
el cuello de tus notas
infames, sin sentido
que claman tus versos
los nunca oídos,
los indiferentes muertos.
Destruye tu carne
en una gota que de tus ojos emerge
ahoga en ese mar
las ansias de volar,
duermete en la noche
en que mi daga te mece,
entregate al calor hirviente
de los borbotones
que enrojecen
un sarcástico amanecer.
Duermete mi niño
en esta noche de silencios
duermete mi bien
en la esperanza de renacer,
alguna vez cuando puedas,
cuando salga el sol,
cuando als estrellas cambien de color,
cuando puedas.....
Canción de cuna eterna para mi
Publicado por
Ricardo Andres Loyola Loyola
22 ene 2010
Etiquetas: Poesías

0 comentarios:
Publicar un comentario