Una tarde de marzo,
días de viñas soleados
vuelvo a descubrir la soledad
en un parentesis de felicidad
te apareces de repente,
me abarzas y retuerces
como un estropajo viejo
que brota lagrimas de los ojos.
Sentado frente a la inmensidad
de un azulado y bravo mar
descubro mi humanidad
carcomida por la soledad
de no tener tus brazos
que me entregaron al sueño,
de vivir este tiempo juntos
y que hoy no compartimos.
Soledad, sólo el vacio
sin tus manos...
has huído de todo
de lo básico y repetido,
de mi torpe compañía
que ya no te llena de alegría,
como aquel domingo en que dijiste sí
y me devolviste la magia a mi vivir.
Hoy fue un mes más
que quise celebrar,
hoy fue un día especial
en que quise recordar,
y que gané?
sólo padecer
en medio de esta ciudad,
mi temida soledad....
Un mes mas...
Publicado por
Ricardo Andres Loyola Loyola
4 mar 2010
Etiquetas: Poesías

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